Tanto va el cántaro a la fuente…

16 marzo 2018. Sevilla

El título de este comentario podría desalentar a personas impresionables, pero ese no es mi
caso. Por esas extrañas circunstancias supe que el mismo libro a cuya presentación acudí el
pasado día 14, en el Centro Lorca de Granada, se presentaba al siguiente, es decir el 15, en
Sevilla, en otro escenario de lujo, el Antiquirium – Setas, de Sevilla, un museo arqueológico
excavado en el subsuelo de Metropol Parasol, en una solución constructiva y museográfica que
lo convierten en uno de los espacios polivalentes más bellos de toda Andalucía: tenía que ir.

En la entrada creí estar viviendo un dejà vu pues, al igual que en Granada, al parecer nadie se
había enterado de que allí tendría lugar una presentación, a pesar de que la información había
haber sido expresamente enviada —eso lo supe después— desde el Circulo Andaluz de Lectura
(CAL). Las pocas personas que nos habíamos reunido en la puerta, esperando a ver en qué
quedaba todo, percibimos la primera señal para cierta alarma cuando presenciamos un cruce
de llamadas telefónicas, un revuelo porque las impresoras no funcionaban y, finalmente, vimos
cómo alguien, 10 minutos antes de la hora no-anunciada, se apresuraba a pegar junto al
acceso, un folio A4 que pretendía ser un cartel. Pensé entonces: la historia se repite…

Y se repitió, volvió a ser muy poca la concurrencia, y volvió a ser de lujo el equipo presentador:
de nuevo, por supuesto, Emilio Pascual, de Oportet Editores, en esta ocasión acompañado por
Juan José Téllez Rubio, Director del CAL, José Chamizo, quien fuera Defensor del Puelo
Andaluz —y ahora sigue, a título más menos personal, más o menos asociativo, defendiendo a
quien lo necesite— y Vázquez de Sola, el progenitor de la obra.

Fue realmente un placer absoluto escucharles hablar, comentar, coincidir, discrepar como si
hubiésemos estado en una reunión de amigos —y así era— que no pudimos menos que
dolernos de tantas personas de seguro interesadas que, por no estar enteradas, faltaron a la
cita. ¡Qué le vamos a hacer! Spain is different…