Vázquez de Sola, Felipe Alcaraz y un libro al alimón en el Palacio de Medina Sidonia

17 de marzo 2018. Sanlúcar de Barrameda.

Una tarde de intensa lluvia, viento y truenos, no impidió a numerosos vecinos de Sanlúcar
—tantos como para llenar el salón de actos— acercarse a la sede ducal para asistir a la
presentación del libro 1917-1927. Desde que noviembre se llama octubre, fruto de la
colaboración entre dos amigos: Vázquez de Sola y Felipe Alcaraz, quienes, recibidos por Liliane
Dahlmann (viuda de la “duquesa roja”, Isabel Álvarez de Toledo y presidenta de la Fundación
Casa Medina Sidonia) fueron de los primeros en llegar.

Haciendo uso de los denominados “minutos de cortesía”, dando tiempo al resto de invitados a
acercarse al Palacio en medio de aquel temporal, el grupo sostuvo una animada charla,
sobrevolada todo el tiempo por el recuerdo cariñoso de todos hacia Isabel, destacando el
aprecio que ella le tuvo al cuadro que Vázquez de Sola le obsequiara, en el que representó a la
inusual duquesa con traje a rayas —de presa— y grillete con bola de hierro al pie. Contaba
Liliane que, dado su origen, a su compañera le habían hecho numerosos retratos, en unos,
eran palabras de Isabel, su figura representa lo que quisieron —y no pudieron— hacer de ella;
en otros lo que ella estaba llamada a ser —y no fue— y por último, uno, en el que ella aparece
como lo que eligió ser y fue; ese es, precisamente, el que le pintara Vázquez de Sola y que aún
hoy puede verse a la entrada de la parte del palacio para la duquesa roja era más importante:
su invaluable archivo histórico.

El acto de presentación fue ameno e intenso, algo que no es de extrañar teniendo en cuenta
quienes fueron los protagonistas, concluyendo con una breve pero deliciosa actuación musical,
a cargo de Carmen Álvarez y J.A. Gallardoski. Al final, los asistentes pudieron adquirir el libro y
aprovechar la presencia de sus autores para pedir sus firmas, hacerse fotos y, como no,
echarse unas risas.

1917-2017. Desde que noviembre se llama octubre

21 de noviembre 2017. Palacio de los Condes de Gabia. Granada.

En el pasado octubre vio la luz este libro, donde Vázquez de Sola refleja su compromiso vital y
profesional, como cronista de un tiempo —el que le ha tocado vivir— y que él se ha afanado
en relatar durante sus siete décadas de profesión —dibujante, periodista, pintor, escritor—
utilizando para ello todos los recursos expresivos que ha tenido a mano. Cuando se le califica
como “artista polifacético” suele afirmar que él es, ante y sobre todo, periodista, pero que
para decir lo que considera necesario decir está dispuesto a todo y que, si llegado el momento
tiene que cantar, pues cantará.

Al pergeñar este título, Vázquez de Sola tenía en mente su homenaje particular a la Revolución
de Octubre, la cual configuró un mundo dividido en dos mitades, la de los que se consideraban
—y consideran— desheredados de la fortuna y la de los que estarían —y están— dispuestos a
hacer todo lo posible para mantener los poderes omnímodos del capital y el mercado. Ya
posteriormente, decidió hacer partícipe de este empeño a un amigo a quien le unen muchos
años de fraternal discrepancia, en unos casos, y de enemistada coincidencia, en el resto: Felipe
Alcaraz, un histórico del PCE a quien le puede su vocación intelectual, por encima de
hipotéticas servidumbres de conveniencia, en definitiva, otro disidente del pensamiento
políticamente correcto.

Entre los dos han hilado este proyecto: Vázquez de Sola tenía hecha la relación de personajes,
a los que había realizado sus correspondientes “etopeyas” —un vocablo elegido por Alcaraz
para mejor designar sus caricaturas y que será desarrollado en otra entrada— los cuadros
recorren, en estilo y técnica, casi toda la plástica del Vázquez de Sola de los últimos 20 años, y
fue para aportar otra mirada, para los que pidió la colaboración Felipe Alcaraz en la redacción
de los textos. El resultado ha sido este magnífico libro, donde el humor tiene un valor
transversal, porque está presente tanto en los cuadros como en las semblanzas
magistralmente escritas; en cada personaje se aprecian las dos caras de una misma moneda
—texto y pintura— vistas desde una perspectiva diferente y un criterio estrictamente
personal.

La materialidad de este libro ha corrido por parte de la Editorial Atrapasueños, que acogió el
proyecto sin demasiados recursos, pero con enormes deseos de que constituyera un
verdadero homenaje al hecho histórico de ese octubre que antes fue noviembre.

El sitio elegido para la presentación fue el Palacio de los Condes de Gabia, sede de la
Delegación de Cultura de la Diputación de Granada, con la intervención de la delegada, Fátima
Gómez Abad, junto al diputado secretario provincial del PCA, Juan Francisco Arenas de Soria;
ambos precedieron en el turno de palabra a los autores del libro, quienes regalaron a los
presentes no solo con detalles acerca de la edición, sino con anécdotas e historias personales
que, a iniciativa casi siempre de Felipe Alcaraz, contaron con la respuesta pronta y desinhibida
de Vázquez de Sola, generadora de sonrisas cómplices. Más que una presentación al uso, fue
una conversación-entrevista, sostenida por dos amigos que se conocen bien.